Así dejó de hablar, el colombiano, Raùl Gòmez Jattìn

El libro de la locura
Despertarse súbitamente al filo de la madrugada
y sentir al diablo en un rincón del cuarto
Erizarse de los vellos de brazos y piernas
de auténtico pavor
Oír en medio del cerebro:
"Somos los brujos negros Estás embrujado"
Oír a los brujos blancos: "Aféitate
las cejas el bigote y el cráneo
Apúrate No hay tiempo sólo
unos minutos para hacerlo"
Enciende el bombillo y toma la afeitadora
y rápido tala los pelos de la cara
antes que amanezca
Cuando termina oye la voz vibrante de su madre:
"Hijo ¿cómo amaneciste?"
Los brujos blancos hablan en el silencio de su cerebro
"No respondas: ella es la culpable"
Silencio
Entra al baño que queda entre su cuarto y el de la
madre
y canta gritando canciones de amor
Canta para matar a la madre
de un infarto al corazón
Esto se lo aconsejan los brujos blancos
Canta casi por media hora y la madre no muere
El agua inunda el baño y entra en los cuartos vecinos
Silencio
"Hijo deja ya de cantar Cierra la llave del agua"
dice la madre desde la sala
No responde
Se asoma a la sala y ve a la madre salir
Desnudo va hasta la puerta
y mira a la madre entrar a la casa de enfrente
¡No ha podido matarla con canciones de amor!
El olor brota de su cuerpo Huele a infierno
En el cerebro la voz de los brujos blancos: "
Hueles a serpiente cascabel Te han echado
su veneno en el café"
Es un olor de muerte Huele a diablo
"Échate perfume en la cabeza rapada"
dice la voz lo hace
Pasa por un momento el olor pestífero
"Preparémonos para morir valientemente"
piensa él mas la muerte no llega
Harto de maíz se refugia en unas ruinas Llueve
Mira sus manos sucias con asco
Un hombre humilde le entrega ropa limpia:
"Aquí le manda su señora madre"
Una camisa de lujo y un pantalón de fino algodón
Se baña sin jabón junto a un muro
Casi limpio espera que el viento lo seque
El hombre le entrega una pequeña moneda de cobre
Se viste con trabajo la nueva ropa
El hombre le dice: "Que no fume demasiado haschis"
pues le hace daño "Que mendigue con dignidad"
La ciudad vestida de luz lo espera y llama
Esa ropa lujosa mañana estará sucia y hedionda


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home