2006-03-20

Tu cuerpo es mi cielo

Sobre de mí más de medianoche con tus alas adornadas de guirnaldas de colores metálicos y pelotas de navidad en el plástico más burdo que podamos imaginar pero que en sus puntas unen mi mar destrozado por los azules más fugaces pensables: en el hueco de tus caderas relleno con mi miel todo lo que el reloj me ha ido recortando de la cabellera revuelta y cubierta de hojas poblando un sendero que partiendo de tu ombligo se sumerge en mi noche cubierta de callampas alógenas colgadas del cielo romano

Lo más curioso de mis sueños es que los hago con el cuerpo: se contraen los músculos se encrespan los nervios se alzan las terminales nerviosas y me lleno de huellas de primavera en medio del invierno cuelgo boca abajo como un cisne negro silenciosamente sostenido en su cuello de cartón y esa tela que Neruda llamaba fieltro y que de lejos a los niños nos parecía terciopelo

Mirándote desde abajo gozo estrellas y constelaciones adentrándome en las marcas que te han hecho los satélites que intentaron dilucidar de que sabor son tus besos o qué hay más allá de tus noches en donde el placer se funde con la cama desecha y el café con bizcochos los planes de futuro abandonados al sol de la mañana en toda su extensión

Y todo se mantiene vivo en la distancia cuando la noche nos abriga nuevamente con su mirada cuando bajo tu cuerpo me guío por los fiordos en donde luminosa tu boca me alumbra de lunas la mirada y protege mi sueño de naufragar profundamente entre tus carnes